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Embarazo ectópico: síntomas en las primeras semanas y cómo se diagnostica.

Al inicio de un embarazo es normal prestar mucha atención a cada cambio del cuerpo. Un manchado leve, una molestia abdominal o un atraso menstrual pueden tener distintas explicaciones. Sin embargo, cuando existe dolor pélvico acompañado de sangrado vaginal, es importante descartar un embarazo ectópico.

El embarazo ectópico puede convertirse en una emergencia médica si no se identifica a tiempo. Conocer sus posibles síntomas no significa que debás alarmarte ante cualquier molestia, sino que podás reconocer cuándo necesitás una evaluación médica sin esperar.

Embarazo ectópico: síntomas y diagnóstico | FemWell

¿Qué es un embarazo ectópico?

Un embarazo ectópico ocurre cuando el óvulo fecundado se implanta fuera de la cavidad del útero. La mayoría se desarrolla dentro de una de las trompas de Falopio, aunque, con menor frecuencia, puede localizarse en el ovario, el cuello uterino, una cicatriz de cesárea o la cavidad abdominal.

Estos lugares no tienen las condiciones necesarias para que el embarazo crezca de manera segura. Además, una trompa de Falopio no puede expandirse de la misma forma que el útero. Si el embarazo continúa creciendo, puede romper la trompa y provocar una hemorragia interna potencialmente peligrosa.

Un embarazo ectópico no puede trasladarse al útero ni continuar hasta el nacimiento. Por esta razón, una vez confirmado el diagnóstico, necesita vigilancia o tratamiento médico según cada situación.

¿En qué semana comienzan los síntomas?

Algunas mujeres presentan síntomas entre la cuarta y la duodécima semana del embarazo. Con frecuencia, las molestias aparecen alrededor de la sexta semana, aproximadamente dos semanas después del atraso menstrual. Sin embargo, los síntomas pueden comenzar antes, aparecer más tarde o no presentarse al inicio.

También es posible tener un embarazo ectópico sin saber todavía que estás embarazada, especialmente si tus ciclos son irregulares, el sangrado se confunde con una menstruación o estabas utilizando algún método anticonceptivo.

¿Cuáles son los primeros síntomas de un embarazo ectópico?

Los síntomas pueden variar bastante de una mujer a otra. Tener uno de ellos no confirma automáticamente un embarazo ectópico, pero una combinación de dolor, sangrado y una posible gestación sí necesita valoración médica.

Atraso menstrual o prueba de embarazo positiva

Podés presentar los síntomas habituales de cualquier embarazo temprano, como ausencia de la menstruación, sensibilidad en los pechos, cansancio o náuseas.

La prueba de embarazo generalmente da un resultado positivo porque el tejido del embarazo produce gonadotropina coriónica humana, incluso cuando se encuentra fuera del útero. Por eso, una prueba positiva no permite saber dónde está implantado el embarazo.

Dolor en la parte baja del abdomen o la pelvis

El dolor puede sentirse de un solo lado, aunque no siempre ocurre así. Puede empezar como una molestia leve, aparecer y desaparecer o aumentar progresivamente durante varios días.

No todo dolor abdominal durante el embarazo es un embarazo ectópico. También puede relacionarse con gases, estreñimiento, infecciones urinarias u otros cambios del embarazo. Aun así, debés consultar cuando el dolor sea persistente, esté concentrado en un lado o se acompañe de sangrado vaginal.

Sangrado vaginal diferente a tu menstruación

El sangrado puede ser escaso, intermitente, más oscuro de lo habitual o parecido a una secreción marrón y acuosa. Algunas mujeres creen que se trata de una menstruación tardía o irregular.

La cantidad de sangre que observás por la vagina no permite saber si existe una hemorragia interna. Podrías tener poco sangrado vaginal y, aun así, presentar una complicación dentro del abdomen.

Dolor al evacuar o sensación de presión rectal

Podés sentir presión en el recto, dolor al evacuar, diarrea o una sensación incómoda de querer ir al baño. Estos síntomas pueden aparecer si hay irritación o acumulación de sangre dentro de la pelvis.

Molestias al orinar

Algunas mujeres presentan dolor o incomodidad al orinar. Como estos síntomas pueden parecerse a los de una infección urinaria, es importante mencionar la posibilidad de embarazo durante la consulta.

Señales de alarma: ¿cuándo tenés que acudir a emergencias?

Una trompa de Falopio puede romperse y producir una hemorragia interna. Esto es una emergencia médica que necesita atención inmediata.

Acudí al servicio de emergencias más cercano si presentás cualquiera de estas señales:

  • Dolor abdominal o pélvico repentino, intenso o que empeora rápidamente.
  • Dolor acompañado de sangrado vaginal.
  • Mareo intenso, debilidad, confusión o sensación de desmayo.
  • Desmayo o pérdida del conocimiento.
  • Dolor en la punta del hombro sin una lesión que lo explique.
  • Palidez, sudor frío, respiración rápida o sensación de que algo está muy mal.
  • Presión intensa en el recto o dolor abdominal acompañado de ganas constantes de evacuar.

El dolor en la punta del hombro puede aparecer cuando la sangre acumulada dentro del abdomen irrita ciertos nervios. Aunque parezca un síntoma alejado de la pelvis, puede indicar una hemorragia interna y necesita atención urgente.

No conduzcás vos misma si estás mareada, débil, con dolor intenso o sentís que podrías desmayarte. Pedile ayuda a otra persona o buscá transporte de emergencia.

¿Se puede tener un embarazo ectópico sin factores de riesgo?

Sí. Un embarazo ectópico puede ocurrir aunque nunca hayás tenido problemas ginecológicos y no presentés factores de riesgo conocidos. Por eso, el diagnóstico no debe descartarse únicamente porque una mujer sea joven, saludable o esté viviendo su primer embarazo.

Algunas situaciones que pueden aumentar la probabilidad incluyen:

  • Haber tenido anteriormente un embarazo ectópico.
  • Haber tenido una infección pélvica.
  • Tener antecedentes de cirugía en las trompas de Falopio o en la pelvis.
  • Tener endometriosis.
  • Haber recibido tratamientos de fertilidad.
  • Quedar embarazada teniendo colocado un dispositivo intrauterino.
  • Quedar embarazada después de una cirugía para cerrar las trompas.
  • Fumar.

Tener uno de estos antecedentes no significa que necesariamente desarrollarás un embarazo ectópico. De igual manera, no tenerlos tampoco lo descarta.

¿Cómo se diagnostica un embarazo ectópico?

El diagnóstico no se realiza únicamente por los síntomas. Generalmente se combinan la evaluación clínica, una prueba de embarazo, un ultrasonido y análisis de sangre.

Evaluación de los síntomas y examen médico

El personal médico te preguntará cuándo fue tu última menstruación, si realizaste una prueba de embarazo, cómo comenzó el dolor, dónde lo sentís y cuánto sangrado has presentado.

También pueden examinar tu abdomen y, con tu consentimiento, realizar un examen pélvico para identificar dolor, sensibilidad o alguna masa. Sin embargo, el examen físico por sí solo no confirma el diagnóstico.

Prueba de embarazo

Si todavía no tenés una prueba positiva, pueden solicitar una prueba de orina o de sangre para confirmar el embarazo.

Una prueba positiva indica que existe tejido relacionado con un embarazo, pero no confirma si se encuentra dentro del útero. Por eso se necesitan otros estudios.

Ultrasonido transvaginal

El ultrasonido transvaginal suele ser el estudio más útil para localizar un embarazo durante las primeras semanas. Se introduce suavemente una sonda delgada en la vagina para observar con mayor precisión el útero, las trompas, los ovarios y la pelvis.

El objetivo es comprobar si el embarazo se encuentra dentro del útero y buscar señales que puedan indicar que está localizado en una trompa de Falopio o en otra zona.

Este ultrasonido no utiliza radiación. Puede causar una molestia leve, pero normalmente no requiere anestesia.

¿Qué pasa si el ultrasonido no muestra ningún embarazo?

En las primeras semanas, el embarazo puede ser todavía demasiado pequeño para observarse. Cuando la prueba es positiva, pero el ultrasonido no identifica un embarazo dentro ni fuera del útero, se utiliza el término “embarazo de localización desconocida”.

Esto puede significar que:

  • Existe un embarazo dentro del útero que todavía es demasiado pequeño para verse.
  • Ocurrió una pérdida temprana y la prueba continúa positiva.
  • Existe un embarazo ectópico que aún no puede localizarse.

No significa automáticamente que tengás un embarazo ectópico, pero necesitás seguimiento hasta conocer con seguridad dónde se encuentra el embarazo o hasta que las pruebas indiquen que ya no continúa.

Análisis de gonadotropina coriónica humana

La gonadotropina coriónica humana es una hormona producida durante el embarazo. Cuando la localización todavía no está clara, pueden medirla mediante dos análisis de sangre realizados con aproximadamente cuarenta y ocho horas de diferencia.

La manera en que cambia la hormona ayuda al personal médico a decidir si se necesita repetir el ultrasonido, continuar la vigilancia o realizar otros estudios. Sin embargo, un resultado aislado no permite determinar dónde está el embarazo, y los síntomas siempre deben recibir prioridad si aparecen o empeoran.

Aunque el nivel de la hormona aumente, todavía puede ser necesario confirmar mediante ultrasonido que el embarazo se encuentra dentro del útero.

Repetición del ultrasonido

Cuando el primer estudio se realiza demasiado temprano o no ofrece una respuesta definitiva, el equipo médico puede recomendar otro ultrasonido después de varios días.

Esperar un segundo estudio bajo vigilancia médica permite evitar diagnósticos apresurados. Durante este tiempo, debés regresar inmediatamente si aparece dolor, mareo, desmayo, sangrado abundante o dolor en el hombro.

Cirugía por laparoscopia

En algunos casos poco frecuentes, cuando los estudios no logran aclarar el diagnóstico o existe sospecha de hemorragia interna, puede ser necesaria una laparoscopia.

Durante este procedimiento, realizado con anestesia general, se introduce una pequeña cámara a través de una incisión en el abdomen para observar directamente la pelvis. Si se confirma el embarazo ectópico, el tratamiento puede realizarse durante la misma cirugía.

¿Un ultrasonido abdominal es suficiente?

El ultrasonido realizado sobre el abdomen puede aportar información, pero durante las primeras semanas suele mostrar menos detalles que el ultrasonido transvaginal.

Si no deseás realizarte un ultrasonido transvaginal, podés conversarlo con el personal médico. Deben explicarte las alternativas y las limitaciones del ultrasonido abdominal, especialmente cuando el embarazo es muy temprano.

¿Qué debés hacer si tenés dolor o sangrado y podrías estar embarazada?

Realizate una prueba de embarazo y buscá valoración médica, especialmente cuando el dolor esté localizado de un lado, sea persistente o se acompañe de sangrado.

También debés consultar aunque:

  • El sangrado parezca una menstruación.
  • Estés utilizando anticonceptivos.
  • No tengás atraso menstrual.
  • La prueba casera todavía sea negativa, pero los síntomas sean intensos.
  • No tengás antecedentes ni factores de riesgo.

Los síntomas del embarazo ectópico pueden parecerse a los de una pérdida temprana, una infección urinaria o un problema digestivo. Solamente una evaluación médica puede determinar la causa.

Un mensaje importante para vos

Recibir la noticia de un embarazo ectópico puede ser física y emocionalmente difícil. Además de proteger tu salud, tenés derecho a recibir explicaciones claras, acompañamiento y apoyo durante el diagnóstico y el tratamiento.

Un embarazo ectópico no significa necesariamente que no podrás volver a quedar embarazada. Muchas mujeres tienen posteriormente embarazos saludables. Sin embargo, después de haber tenido uno, es recomendable consultar tempranamente en un próximo embarazo para confirmar mediante ultrasonido que se está desarrollando dentro del útero.

Ante dolor fuerte, mareo, desmayo o dolor en la punta del hombro, no esperés a ver si se te pasa. Buscá atención de emergencia inmediatamente.

Aquí en FemWell la prioridad es tu salud. Si algo te preocupa, acudí a la consulta. ¿Tienes dudas? ¿Quieres más información sobre salud sexual o temas ginecológicos? Escríbinos y  agenda una cita; nos encantará acompañarte en cada paso de tu camino hacia el bienestar. Contáctanos a nuestro Whatsapp 89522677, y siguenos en nuestra cuenta de Instagram como femwellcenter.

Nota: Este artículo ofrece información educativa y no sustituye una evaluación médica individual.

Fuentes

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Estreptococo del grupo B en el embarazo: qué significa salir positiva y por qué no es una infección de transmisión sexual

Recibir un resultado positivo para estreptococo del grupo B durante el embarazo puede generar preocupación. Tal vez te preguntés si tenés una infección, si se la transmitiste a tu pareja o si tu bebé está en peligro.

La primera información que necesitás conocer es tranquilizadora: salir positiva no significa que hiciste algo malo, no implica falta de higiene y no indica que tengás una infección de transmisión sexual.

El estreptococo del grupo B es una bacteria común que puede vivir naturalmente en el intestino, el recto o la vagina de personas sanas. Por lo general, no produce síntomas ni causa problemas en la vida cotidiana. Su importancia durante el embarazo se debe a que, en determinadas circunstancias, puede pasar al bebé alrededor del momento del nacimiento.

Estreptococo del grupo B en el embarazo: qué significa | femwell

¿Qué es el estreptococo del grupo B?

El estreptococo del grupo B, cuyo nombre científico es Streptococcus agalactiae, forma parte de la microbiota natural de muchas personas.

Esto significa que puede estar presente en el organismo sin causar una enfermedad. Según la Organización Mundial de la Salud, aproximadamente entre diez y treinta de cada cien mujeres embarazadas portan esta bacteria en el aparato gastrointestinal o genital.

La presencia de la bacteria puede ser temporal. Podés tener un resultado positivo en un momento y negativo meses después, o al contrario. Por esa razón, una prueba realizada mucho antes del parto no siempre permite predecir si la bacteria estará presente cuando nazca el bebé.

¿Salir positiva significa que tengo una infección?

En la mayoría de los casos, no.

Un resultado positivo en el cultivo vaginal y rectal generalmente significa que sos portadora o estás colonizada. La colonización quiere decir que la bacteria vive en una zona del cuerpo sin causar inflamación, molestias ni enfermedad.

La mayoría de las mujeres portadoras:

  • No presentan picazón.
  • No tienen dolor.
  • No producen un flujo vaginal diferente.
  • No sienten ardor al orinar.
  • No saben que tienen la bacteria hasta que se realiza la prueba.

Esto es diferente de una infección activa. En algunas situaciones, el estreptococo del grupo B puede causar una infección urinaria u otras complicaciones. En esos casos, el resultado se interpreta junto con los síntomas, el análisis de orina, la cantidad de bacterias encontradas y la evaluación médica.

¿Por qué no es una infección de transmisión sexual?

El estreptococo del grupo B no se considera una infección de transmisión sexual.

La bacteria puede desarrollarse naturalmente como parte de la microbiota intestinal y genital. No necesitás haber tenido relaciones sexuales para portarla y un resultado positivo no demuestra que tu pareja te la transmitió.

Aunque la bacteria puede compartirse mediante contacto íntimo, esa no es su principal forma de adquisición y no se comporta como las infecciones de transmisión sexual. También puede aparecer o desaparecer espontáneamente sin que exista una nueva pareja o algún cambio en la actividad sexual.

Por eso, un resultado positivo:

  • No es evidencia de infidelidad.
  • No significa que tu pareja esté enferma.
  • No obliga a tratar a tu pareja.
  • No requiere evitar las relaciones sexuales únicamente por la presencia de la bacteria.
  • No se debe a una higiene íntima deficiente.

Tampoco se recomienda usar duchas vaginales, jabones fuertes, óvulos o remedios caseros para intentar eliminarla. Estos productos pueden alterar la microbiota vaginal y causar irritación sin prevenir la transmisión al bebé durante el parto.

¿Cómo se realiza la prueba?

La prueba generalmente se hace tomando una muestra de la entrada de la vagina y del recto con un hisopo estéril. Es un procedimiento sencillo, rápido y normalmente no doloroso.

No requiere colocar un espéculo y, en algunos centros, la paciente puede tomar la muestra siguiendo las instrucciones del personal de salud.

La Organización Mundial de la Salud recomienda ofrecer el tamizaje universal aproximadamente entre las semanas treinta y cinco y treinta y siete del embarazo. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades y el Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos sitúan el tamizaje entre las semanas treinta y seis y treinta y siete.

El momento exacto puede variar según el protocolo del país, de la clínica o del hospital donde recibirás la atención.

¿Por qué se hace la prueba cerca del final del embarazo?

La bacteria puede aparecer y desaparecer naturalmente. Un resultado negativo obtenido al inicio del embarazo no garantiza que continuará siendo negativo al momento del parto.

Realizar la prueba durante las últimas semanas permite obtener una información más cercana al nacimiento y decidir si será necesario administrar antibióticos durante el trabajo de parto.

La prueba suele indicarse en cada embarazo, aunque anteriormente hayas tenido un resultado positivo o negativo, porque la colonización puede cambiar de una gestación a otra.

¿Qué riesgo representa para el bebé?

La mayoría de los bebés nacidos de madres portadoras no desarrolla una infección.

Sin embargo, algunos bebés pueden entrar en contacto con la bacteria durante el trabajo de parto o el nacimiento. En una pequeña proporción, esto puede causar una enfermedad grave durante los primeros días de vida.

La Organización Mundial de la Salud señala que, sin antibióticos durante el trabajo de parto, hasta aproximadamente cinco de cada diez bebés nacidos de madres portadoras pueden entrar en contacto con la bacteria. Entre los bebés expuestos, alrededor de uno o dos de cada cien puede desarrollar una infección temprana grave.

Las infecciones producidas por esta bacteria pueden incluir:

  • Infección de la sangre.
  • Neumonía.
  • Meningitis.

Estas complicaciones son poco frecuentes, pero pueden ser graves. Por eso, el objetivo del tamizaje no es alarmarte, sino identificar a tiempo quién podría beneficiarse de una medida preventiva sencilla.

¿Qué ocurre si mi resultado es positivo?

Si el cultivo es positivo, generalmente se recomienda administrar un antibiótico por una vena durante el trabajo de parto.

La penicilina suele ser el medicamento preferido. Existen otras opciones para quienes tienen alergia, pero la elección depende del tipo de reacción alérgica que hayas presentado anteriormente y, en algunos casos, de los resultados del laboratorio.

Es importante contarle al personal médico si alguna vez tuviste una reacción a la penicilina o a medicamentos similares. Explicá qué síntomas aparecieron, cuánto tiempo después ocurrieron y si necesitaste atención de emergencia.

Los antibióticos durante el parto disminuyen de manera importante el riesgo de que el bebé desarrolle una infección temprana. La Organización Mundial de la Salud estima que esta estrategia puede reducir ese riesgo alrededor de un ochenta por ciento.

¿Por qué los antibióticos se administran durante el parto y no semanas antes?

Cuando únicamente existe colonización vaginal o rectal, dar antibióticos varios días o semanas antes del parto no suele eliminar la bacteria de manera permanente. Aunque desaparezca temporalmente, puede volver a colonizar el intestino o la vagina antes del nacimiento.

La estrategia más eficaz es administrar el medicamento durante el trabajo de parto, cuando existe mayor posibilidad de que el bebé entre en contacto con la bacteria.

Idealmente, los antibióticos deben iniciarse con suficiente anticipación al nacimiento. Sin embargo, no se debe retrasar una intervención obstétrica necesaria solo para completar determinada cantidad de horas de tratamiento.

Aunque el parto avance rápidamente y no sea posible recibir todas las dosis previstas, el equipo médico puede valorar al bebé y decidir qué vigilancia necesita después de nacer.

¿Necesito antibióticos durante el embarazo si no tengo síntomas?

Por lo general, una mujer con un cultivo vaginal o rectal positivo, pero sin una infección activa, no necesita tomar antibióticos inmediatamente. La prevención se realiza durante el trabajo de parto.

La situación es diferente cuando la bacteria aparece en un cultivo de orina.

Si se encuentra una cantidad significativa de estreptococo del grupo B en la orina o existen síntomas de infección urinaria, puede ser necesario dar tratamiento durante el embarazo. Además, haber tenido esta bacteria en la orina suele ser una indicación para recibir antibióticos durante el parto, aunque un cultivo vaginal y rectal posterior sea negativo.

La dosis, el medicamento y la duración del tratamiento deben ser indicados por el personal médico. No es recomendable automedicarse.

¿En qué situaciones suelen indicarse antibióticos durante el parto?

El equipo de salud puede recomendar antibióticos durante el trabajo de parto cuando:

  • El cultivo vaginal y rectal de este embarazo resulta positivo.
  • Se detectó estreptococo del grupo B en la orina durante el embarazo.
  • Un bebé anterior presentó una infección causada por esta bacteria.
  • No se conoce el resultado de la prueba y existen factores que aumentan el riesgo, como parto prematuro, fiebre durante el trabajo de parto o ruptura prolongada de la fuente.

La decisión depende del protocolo utilizado y de la evaluación obstétrica.

¿Qué pasa si tengo una cesárea programada?

Aunque tengás una cesárea programada, tu médico puede solicitar la prueba porque el trabajo de parto o la ruptura de la fuente podrían comenzar antes de la cirugía.

Si la cesárea se realiza antes de que inicie el trabajo de parto y con las membranas intactas, generalmente no se necesitan antibióticos específicos para prevenir la transmisión del estreptococo del grupo B. De todas maneras, pueden administrarse antibióticos habituales para prevenir infecciones relacionadas con la cirugía.

Si ya empezaste el trabajo de parto o rompiste fuente, el manejo puede ser diferente.

¿Un resultado positivo significa que no puedo tener un parto vaginal?

No. Ser portadora del estreptococo del grupo B no es, por sí solo, una razón para programar una cesárea.

En la mayoría de los casos podés tener un parto vaginal. La principal medida preventiva consiste en recibir el antibiótico durante el trabajo de parto y seguir las indicaciones del equipo obstétrico.

El resultado tampoco impide, por sí mismo, recibir anestesia epidural, tener contacto piel con piel o amamantar.

¿Puedo amamantar si salí positiva?

Sí. La colonización por estreptococo del grupo B no es una contraindicación para la lactancia materna.

En la mayoría de los casos, podés amamantar, cargar a tu bebé y realizar contacto piel con piel siguiendo las recomendaciones habituales del hospital.

¿Mi pareja necesita hacerse una prueba o recibir tratamiento?

Generalmente, no.

Como no es una infección de transmisión sexual, no se recomienda examinar o tratar rutinariamente a la pareja. Tratar a la pareja tampoco evita que la bacteria vuelva a aparecer en la madre ni sustituye los antibióticos indicados durante el trabajo de parto.

Solamente sería necesaria una valoración médica si la pareja tuviera síntomas de una infección o una condición de salud que requiriera evaluación independiente.

¿Qué factores aumentan el riesgo de infección en el bebé?

El riesgo puede ser mayor cuando:

  • El nacimiento ocurre antes de completar treinta y siete semanas.
  • La madre presenta fiebre durante el trabajo de parto.
  • La fuente permanece rota durante muchas horas antes del nacimiento.
  • Se detectó la bacteria en la orina durante el embarazo.
  • Un bebé anterior tuvo una infección por estreptococo del grupo B.
  • No se administraron antibióticos durante el parto cuando estaban indicados.
  • Existe sospecha de infección dentro del útero.

Tener uno de estos factores no significa que el bebé necesariamente se enfermará. Sirven para que el equipo médico decida el tipo de tratamiento materno y la vigilancia que necesita el recién nacido.

¿Qué sucede con el bebé después del nacimiento?

La atención dependerá de varios aspectos:

  • Si recibiste antibióticos durante el parto.
  • Cuánto tiempo pasó entre el inicio del medicamento y el nacimiento.
  • Si el bebé nació a término o prematuramente.
  • Si hubo fiebre materna.
  • Cuánto tiempo permaneció rota la fuente.
  • Si el bebé presenta algún signo de enfermedad.

Muchos bebés solamente necesitan observación clínica. Otros pueden requerir análisis o antibióticos, especialmente si presentan síntomas o si existen varios factores de riesgo.

No todos los bebés nacidos de madres con resultado positivo necesitan antibióticos.

¿Qué señales de alarma pueden aparecer en el recién nacido?

Buscá atención médica inmediata si el bebé:

  • Tiene dificultad para respirar.
  • Respira demasiado rápido o hace pausas al respirar.
  • Está muy decaído o cuesta despertarlo.
  • Rechaza el pecho o se alimenta mucho menos de lo habitual.
  • Presenta fiebre o una temperatura anormalmente baja.
  • Tiene la piel azulada, grisácea o muy pálida.
  • Está muy irritable o tiene un llanto inusual.
  • Presenta movimientos anormales o convulsiones.
  • Tiene la parte blanda de la cabeza abultada.

La infección temprana suele aparecer durante la primera semana de vida, con frecuencia durante las primeras veinticuatro horas. También existe una forma tardía que puede presentarse desde el séptimo día hasta aproximadamente los tres meses de edad.

Los antibióticos administrados durante el parto disminuyen principalmente la enfermedad temprana. No eliminan por completo la posibilidad de una infección tardía, por lo que es importante reconocer los signos de alarma.

¿Se puede prevenir con higiene, alimentación o remedios naturales?

No existe evidencia suficiente de que una dieta, un suplemento, un probiótico, una ducha vaginal o un remedio casero elimine de forma segura la colonización y prevenga la infección del recién nacido.

Tampoco debés intentar desinfectar la vagina. El uso de sustancias irritantes puede alterar la microbiota, producir inflamación y ocasionar otros problemas.

Las medidas preventivas respaldadas por la evidencia son:

  • Realizar el tamizaje en el momento indicado.
  • Informar el resultado al hospital o al equipo que atenderá el parto.
  • Recibir antibióticos durante el trabajo de parto cuando estén indicados.
  • Vigilar al recién nacido según sus factores de riesgo y condición clínica.
  • Mantener una buena higiene de manos al cuidar al bebé.

¿Qué debo hacer si rompí fuente o empezaron las contracciones?

Si tu resultado fue positivo y comenzaste con contracciones regulares o rompiste fuente, comunícate con tu médico o acudí al centro donde será atendido el parto siguiendo las instrucciones que recibiste.

Al llegar, informá claramente que tu prueba de estreptococo del grupo B fue positiva, aunque el resultado ya aparezca en tu expediente.

Podés guardar una fotografía del resultado o llevar una copia, especialmente si existe la posibilidad de que te atiendan en un centro diferente.

Preguntas frecuentes

¿El resultado positivo significa que estoy enferma?

No necesariamente. En la mayoría de los casos significa que sos portadora de una bacteria común sin presentar una infección activa.

¿Pude haberla adquirido por usar un baño público?

La bacteria suele formar parte de la microbiota intestinal o genital. No se considera una infección adquirida habitualmente por usar baños públicos.

¿Mi pareja me la transmitió?

Un resultado positivo no permite afirmar que tu pareja te transmitió la bacteria. El estreptococo del grupo B no se considera una infección de transmisión sexual.

¿Puedo contagiar a otras personas en mi casa?

No suele propagarse fácilmente mediante el contacto cotidiano. No necesitás separar utensilios, baños, ropa o espacios del hogar.

¿Tengo que repetir la prueba después del tratamiento?

Depende de dónde se detectó la bacteria, del tratamiento recibido y del protocolo médico. Si apareció en la orina, tu médico puede indicar controles adicionales.

¿Puedo salir positiva en un embarazo y negativa en otro?

Sí. La colonización puede cambiar con el tiempo, por lo que generalmente se evalúa cada embarazo de manera independiente.

¿El bebé necesariamente se va a infectar?

No. La mayoría de los bebés no desarrolla una infección, y los antibióticos durante el parto reducen considerablemente el riesgo de enfermedad temprana.

¿Debo suspender las relaciones sexuales?

No suele ser necesario suspenderlas únicamente por un resultado positivo. Tu obstetra puede darte otras indicaciones si existen sangrado, ruptura de la fuente, amenaza de parto prematuro u otra condición del embarazo.

En resumen

Salir positiva para estreptococo del grupo B no significa que tengás una infección de transmisión sexual ni que hayas hecho algo incorrecto. Generalmente indica que una bacteria común vive temporalmente en tu intestino, recto o vagina sin producir síntomas.

La importancia del resultado está en planificar el nacimiento. Cuando los antibióticos están indicados y se administran durante el trabajo de parto, disminuyen de manera importante el riesgo de infección temprana en el bebé.

Conversá con tu obstetra sobre cuándo se realizará la prueba, qué hacer si el resultado es positivo y en qué momento debés acudir al hospital. Llegar al parto con esta información permite tomar medidas oportunas para proteger a tu bebé sin alarmas innecesarias.

Aquí en FemWell la prioridad es tu salud. Si algo te preocupa, acudí a la consulta. ¿Tienes dudas? ¿Quieres más información sobre salud sexual o temas ginecológicos? Escríbinos y  agenda una cita; nos encantará acompañarte en cada paso de tu camino hacia el bienestar. Contáctanos a nuestro Whatsapp 89522677, y siguenos en nuestra cuenta de Instagram como femwellcenter.

Nota: Este contenido es educativo y no sustituye una consulta médica. El manejo puede variar según tus antecedentes, las semanas de embarazo, los resultados del laboratorio y el protocolo del centro donde será atendido el parto.

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¿Querés ser mamá? Checklist de 5 estudios y hábitos esenciales antes de buscar un embarazo

¡Hola! Si estás leyendo esto, es muy probable que tengás la ilusión de ver crecer tu familia. Tomar la decisión de buscar un embarazo es uno de los momentos más emocionantes de la vida, pero antes de lanzarte a la aventura, es fundamental que preparés «la casita» (tu cuerpo) para que ese bebé crezca sano y fuerte.

No se trata solo de dejar de cuidarte; se trata de estar en tu mejor versión. Por eso, aquí te compartimos cinco puntos clave que debés revisar antes de dar el gran paso.

Checklist para ser mamá: 5 estudios y hábitos en Nicaragua

1. Programá tu cita preconcepcional

Antes de cualquier cosa, visitanos. Una consulta preconcepcional no es lo mismo que una revisión de rutina. Aquí revisamos tus antecedentes médicos, tus vacunas y cualquier factor de riesgo. Queremos asegurarnos de que tu salud esté al cien por ciento para evitar complicaciones futuras.

2. Empezá con el ácido fólico desde ya

Este es un paso que no podés saltarte. Las autoridades de salud recomiendan empezar a tomar suplementos de ácido fólico al menos tres meses antes de quedar embarazada. ¿Por qué es tan importante? Porque ayuda a prevenir defectos graves en el cerebro y la columna vertebral del bebé que se forman en las primeritas semanas, muchas veces antes de que vos sepás que estás en estado.

3. Revisá tus exámenes de laboratorio

Es necesario realizarte un chequeo de sangre completo. Necesitamos saber cómo está tu hemoglobina (para evitar la anemia), tu tipo de sangre y descartar infecciones como la rubéola o la toxoplasmosis. También es vital chequear tus niveles de azúcar y la función de tu tiroides, ya que todo esto influye directamente en tu fertilidad.

4. Adoptá hábitos de vida saludables

Si fumás o acostumbrás tomar licor de vez en cuando, este es el momento de decir «adiós». El tabaco y el alcohol pueden dificultar que quedés embarazada y son peligrosos para el desarrollo del feto. Además, tratá de mantener una alimentación balanceada, rica en frutas y verduras, y mantené tu cuerpo en movimiento con ejercicio regular.

5. No olvidés tu salud dental

Parece mentira, pero la salud de tu boca tiene mucho que ver con tu embarazo. Las infecciones en las encías están relacionadas con partos prematuros. Así que, antes de quedar embarazada, hacéte una limpieza y revisá que no tengás caries pendientes por tratar.

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¡Se acerca el gran día! Parto vaginal, inducido, cesárea o después de una cesárea: ¿Cuál es el mejor para vos?

Sabemos que a medida que se acerca la fecha probable de parto, te pasan mil cosas por la cabeza. Es normal que sintás emoción por conocer a tu bebé, pero también un poco de nervios sobre cómo será el nacimiento. ¿Será rápido? ¿Dolerá mucho? ¿Qué pasa si necesito cirugía?

Queremos que te sintás empoderada y tranquila. Por eso, hoy vamos a platicar de mujer a mujer, pero con base científica, sobre las diferentes formas en que tu bebé puede llegar al mundo. Recordá que cada embarazo es único y la decisión final siempre debés tomarla de la mano de tu ginecólogo, pensando en lo más seguro para vos y tu criatura.

Aquí te explicamos las opciones, los riesgos, la recuperación y cuándo es ideal cada una.

Tipos de Parto: Vaginal, Cesárea y VBAC – ¿Cuál elegir? | [Nombre de tu Clínica/Blog]

1. Parto Vaginal (Natural)

Es la forma más fisiológica y común de dar a luz. Ocurre cuando el bebé nace a través del canal de parto por el esfuerzo de tus contracciones y el empuje.

  • ¿Cuándo elegirlo? Es la opción ideal si tu embarazo es de bajo riesgo, el bebé está en posición de cabeza y no hay condiciones médicas que lo impidan. La mayoría de los organismos de salud, como la Organización Mundial de la Salud, recomiendan el parto vaginal como primera opción.
  • Riesgos: Aunque es natural, pueden ocurrir desgarros en el periné (la zona entre la vagina y el ano) o problemas con el control de la vejiga temporalmente. En casos raros, el bebé podría sufrir alguna lesión durante el paso por el canal.
  • Recuperación: Generalmente es mucho más rápida. Posiblemente te podás levantar y caminar pocas horas después. El dolor postparto suele ser manejable y la estancia en el hospital es más corta.

2. Parto Inducido

A veces, el parto no inicia por sí solo y el médico necesita darle un «empujoncito» a tu cuerpo utilizando medicamentos o procedimientos médicos para iniciar las contracciones.

  • ¿Cuándo elegirlo? Generalmente no es por elección, sino por necesidad médica. Se recomienda si ya pasaste de las 41 o 42 semanas de embarazo, si se rompió la bolsa de aguas pero no inician los dolores, o si tenés condiciones como presión alta (preeclampsia) o diabetes gestacional que ponen en riesgo tu salud o la del bebé.
  • Riesgos: Las contracciones pueden ser más intensas y seguidas que en un parto espontáneo. Existe un riesgo ligeramente mayor de que la frecuencia cardíaca del bebé baje o de que el parto termine en cesárea si la inducción no funciona.
  • Recuperación: Es muy similar a la del parto vaginal espontáneo, aunque podés sentirte un poco más cansada si el proceso de inducción fue largo.

3. Cesárea

La cesárea es una cirugía mayor en la que el bebé nace a través de una incisión en tu abdomen y útero. Puede ser programada o de emergencia.

  • ¿Cuándo elegirlo? Es necesaria si el bebé viene sentado o de nalgas, si tenés placenta previa (la placenta tapa la salida), si venís de múltiples cesáreas anteriores o si durante el parto vaginal el bebé muestra signos de sufrimiento fetal.
  • Riesgos: Como cualquier cirugía, conlleva riesgos de infección, sangrado mayor, coágulos de sangre y posibles lesiones a órganos vecinos como la vejiga. Además, puede afectar cómo serán tus futuros embarazos.
  • Recuperación: Es más lenta y dolorosa que un parto vaginal. Vas a necesitar más reposo, ayuda para cargar al bebé las primeras semanas y cuidar bien la herida. La estancia en el hospital suele ser de 2 a 4 días.

4. Parto Vaginal Después de una Cesárea

Quizás has escuchado el término en inglés (VBAC), pero nosotros le llamamos Parto Vaginal Después de una Cesárea. Muchas mujeres piensan que «una vez cesárea, siempre cesárea», pero esto no siempre es cierto.

  • ¿Cuándo elegirlo? Si ya tuviste una cesárea previa (con una incisión horizontal baja) y ahora tenés un embarazo saludable, sos una buena candidata. Es una excelente opción si querés evitar otra cirugía mayor y tener una recuperación más rápida.
  • Riesgos: El riesgo principal, aunque es bajo (menos del 1 por ciento), es la ruptura uterina, que es cuando la cicatriz de la cesárea anterior se abre durante el trabajo de parto. Esto es una emergencia grave. Por eso, este parto debe intentarse siempre en un hospital preparado para actuar rápido.
  • Recuperación: Si el parto es exitoso, la recuperación es tan rápida como la de cualquier parto vaginal, evitándote el dolor y los riesgos de una cirugía repetida.

¿Qué debés tomar en cuenta?

Mirá, lo más importante es que te sintás segura. No hay una «mejor» opción universal; hay una mejor opción para vos y tu circunstancia actual.

  • Informate: Preguntale a tu médico todas tus dudas. No tengás pena.
  • Sé flexible: A veces planeamos un parto natural y terminamos en cesárea por el bien del bebé. ¡Y eso está bien! Lo que importa es que ambos estén sanos.
  • Escuchá a tu cuerpo: Vos conocés tu cuerpo mejor que nadie, confiá en tu instinto y en el equipo médico que te cuida.

Si tenés más dudas o querés evaluar si sos candidata para un Parto Vaginal Después de una Cesárea, agendá tu cita con nosotros. ¡Estamos para cuidarte a vos y a tu bebé!

Aquí en FemWell la prioridad es tu salud. si algo te preocupa, acudí a la consulta. ¿Tienes dudas? ¿Quieres más información sobre salud sexual o temas ginecológicos? Escríbenos y  agenda una cita; nos encantará acompañarte en cada paso de su camino hacia el bienestar. Contáctanos a nuestro Whatsapp 89522677, y siguenos en nuestra cuenta de instagram como femwellcenter.

Fuentes

  1. Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos. Parto vaginal después de una cesárea (PVDC). Leer más aquí
  2. Clínica Mayo. Parto por cesárea: Lo que puedes esperar. Leer más aquí
  3. Clínica Mayo. Inducción del trabajo de parto: ¿Es adecuada para ti? Leer más aquí
  4. Organización Mundial de la Salud. Recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud para los cuidados durante el parto, para una experiencia de parto positiva. Leer más aquí
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Embarazo semana a semana: síntomas normales vs. señales de alarma (qué vigilar y cuándo ir al médico)

¡Hola! Qué alegría que estés por aquí leyendo esto. Sabemos que el embarazo es una etapa llena de emociones, dudas y, seamos sinceras, un montón de cambios en tu cuerpo que a veces asustan. De repente sentís una punzada y pensás: «¿Esto será normal o tengo que correr al médico?».

Tranquila. La mayoría de las cosas que sentís son parte del proceso de crear vida, pero es vital que sepás diferenciar entre lo que es «parte del paquete» y lo que podría ser una señal de que algo necesita atención inmediata.

Aquí te preparamos una guía sencilla, para que sepás qué esperar y cuándo tenés que ponerte las pilas y buscar ayuda.

Embarazo Semana a Semana: Síntomas y Señales de Alarma | [Nombre de tu Clínica/Blog]

Primer Trimestre (Semanas 1 a 12)

Al inicio, tu cuerpo se está acomodando a la gran noticia. Las hormonas andan alborotadas y es normal que te sintás «rara».

✅ Lo Normal (¡No te asustés!)

  • Náuseas y vómitos: Especialmente por las mañanas, pero a veces te agarran a cualquier hora. Mientras podás comer algo y mantenerte hidratada, todo va bien.
  • Cansancio extremo: Si sentís que te dormís parada, es normal. Tu cuerpo está trabajando horas extra.
  • Dolor tipo cólico leve: Similar a cuando te va a venir la regla. Es tu útero que se está estirando.
  • Manchado leve: Unas gotitas rosadas o marrones (muy poco) pueden pasar cuando el óvulo se implanta.

⚠️ Señales de Alarma (¡Ojo al Cristo!)

  • Sangrado vaginal: Si es rojo brillante, abundante (como una regla) o con coágulos.
  • Dolor abdominal fuerte: Si el dolor es intenso, constante o solo de un lado de la panza.
  • Vómitos incontrolables: Si no podés retener ni el agua en el estómago por más de 24 horas (esto se llama hiperémesis gravídica y necesitas atención médica inmediata).

Segundo Trimestre (Semanas 13 a 27)

Esta suele ser la etapa más bonita, donde recuperás energía y ya se te nota la pancita. Pero no bajés la guardia.

✅ Lo Normal

  • Dolor de espalda: El peso empieza a cambiar tu centro de gravedad.
  • Estiramientos en el bajo vientre: Sentís como tirones a los lados de la panza (son los ligamentos redondos estirándose).
  • Braxton Hicks: Son contracciones «de práctica». La panza se pone dura unos segundos y luego se relaja, pero no duelen.

⚠️ Señales de Alarma

  • Sangrado vaginal: En esta etapa nunca es normal.
  • Salida de líquido: Si sentís que te orinaste pero no podés controlarlo y el líquido es transparente o con olor a cloro (puede ser líquido amniótico).
  • Dolor al orinar: Ardor o dolor constante (las infecciones urinarias son peligrosas en el embarazo y hay que tratarlas rápido).

Tercer Trimestre (Semanas 28 a 40)

Ya casi llegás a la meta. Tu bebé está grande y vos te sentís pesada.

✅ Lo Normal

  • Hinchazón leve en los pies: Especialmente si pasaste todo el día caminando o hace calor. Si descansás y ponés los pies en alto, debería bajar.
  • Falta de aire: El bebé te está apachurrando los pulmones, así que te cansás rápido al caminar.
  • Dificultad para dormir: Entre la panza y las ganas de orinar, dormir es una misión difícil.

⚠️ Señales de Alarma (¡Corré al hospital!)

Aquí ponete viva, porque estas señales son urgentes, especialmente las relacionadas con la Preeclampsia (presión alta):

  1. Dolor de cabeza intenso: Que no se te quita ni descansando ni tomando acetaminofén.
  2. Ver lucecitas o visión borrosa: Si ves como chispitas, puntos negros o ves borroso de repente.
  3. Zumbido en los oídos: Si escuchás un pitido constante.
  4. Hinchazón repentina y severa: Si de un día para otro se te hincha la cara, los párpados o las manos (al punto que no te salen los anillos).
  5. Dolor fuerte en la boca del estómago: Un dolor intenso en la parte alta del abdomen, bajo las costillas derechas.
  6. El bebé no se mueve: Si notás que tu bebé no se ha movido en un par de horas como lo hace habitualmente. Comé algo dulce, recostate del lado izquierdo y esperá. Si en 2 horas no contás al menos 10 movimientos, andá a revisión.
  7. Contracciones dolorosas antes de tiempo: Si tenés menos de 37 semanas y sentís contracciones regulares (cada 10 minutos o menos) que duelen y no paran.

¿Qué debés hacer si tenés una señal de alarma?

No te quedés con la duda ni preguntés en grupos de Facebook. Si sentís algo de la lista de «Señales de Alarma», andá inmediatamente a tu Centro de Salud o al Hospital más cercano.

En Nicaragua, los médicos siempre te dicen: «Mejor venir por una falsa alarma que venir demasiado tarde». Tu instinto de mamá es poderoso, confía en él. Si sentís que algo no anda bien, buscá atención médica.

¡Cuídate mucho, comé sano y disfrutá tu embarazo!

Aquí en FemWell la prioridad es tu salud. si algo te preocupa, acudí a la consulta. ¿Tienes dudas? ¿Quieres más información sobre salud sexual o temas ginecológicos? Escríbenos y  agenda una cita; nos encantará acompañarte en cada paso de su camino hacia el bienestar. Contáctanos a nuestro Whatsapp 89522677, y siguenos en nuestra cuenta de instagram como femwellcenter.

Fuentes Consultadas

  1. Ministerio de Salud de Nicaragua (MINSA). Guía de Bolsillo para el Abordaje del Alto Riesgo Obstétrico. (Normativa 077 y guías actualizadas sobre signos de peligro).  http://www.minsa.gob.ni
  2. Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS). Recomendaciones sobre atención prenatal y signos de alarma maternos. https://www.paho.org/es/temas/salud-materna
  3. Texas Department of State Health Services. Campaña «Hear Her» (Escúchala): Signos de advertencia de una urgencia  materna. https://www.cdc.gov/hearher/spanish/docs/pdf/cdc-hear-her-womens-spanish-h.pdf 
  4. American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG). Señales de alerta durante el embarazo. https://www.acog.org/womens-health/faqs/problems-during-pregnancy