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Estreptococo del grupo B en el embarazo: qué significa salir positiva y por qué no es una infección de transmisión sexual

Recibir un resultado positivo para estreptococo del grupo B durante el embarazo puede generar preocupación. Tal vez te preguntés si tenés una infección, si se la transmitiste a tu pareja o si tu bebé está en peligro.

La primera información que necesitás conocer es tranquilizadora: salir positiva no significa que hiciste algo malo, no implica falta de higiene y no indica que tengás una infección de transmisión sexual.

El estreptococo del grupo B es una bacteria común que puede vivir naturalmente en el intestino, el recto o la vagina de personas sanas. Por lo general, no produce síntomas ni causa problemas en la vida cotidiana. Su importancia durante el embarazo se debe a que, en determinadas circunstancias, puede pasar al bebé alrededor del momento del nacimiento.

Estreptococo del grupo B en el embarazo: qué significa | femwell

¿Qué es el estreptococo del grupo B?

El estreptococo del grupo B, cuyo nombre científico es Streptococcus agalactiae, forma parte de la microbiota natural de muchas personas.

Esto significa que puede estar presente en el organismo sin causar una enfermedad. Según la Organización Mundial de la Salud, aproximadamente entre diez y treinta de cada cien mujeres embarazadas portan esta bacteria en el aparato gastrointestinal o genital.

La presencia de la bacteria puede ser temporal. Podés tener un resultado positivo en un momento y negativo meses después, o al contrario. Por esa razón, una prueba realizada mucho antes del parto no siempre permite predecir si la bacteria estará presente cuando nazca el bebé.

¿Salir positiva significa que tengo una infección?

En la mayoría de los casos, no.

Un resultado positivo en el cultivo vaginal y rectal generalmente significa que sos portadora o estás colonizada. La colonización quiere decir que la bacteria vive en una zona del cuerpo sin causar inflamación, molestias ni enfermedad.

La mayoría de las mujeres portadoras:

  • No presentan picazón.
  • No tienen dolor.
  • No producen un flujo vaginal diferente.
  • No sienten ardor al orinar.
  • No saben que tienen la bacteria hasta que se realiza la prueba.

Esto es diferente de una infección activa. En algunas situaciones, el estreptococo del grupo B puede causar una infección urinaria u otras complicaciones. En esos casos, el resultado se interpreta junto con los síntomas, el análisis de orina, la cantidad de bacterias encontradas y la evaluación médica.

¿Por qué no es una infección de transmisión sexual?

El estreptococo del grupo B no se considera una infección de transmisión sexual.

La bacteria puede desarrollarse naturalmente como parte de la microbiota intestinal y genital. No necesitás haber tenido relaciones sexuales para portarla y un resultado positivo no demuestra que tu pareja te la transmitió.

Aunque la bacteria puede compartirse mediante contacto íntimo, esa no es su principal forma de adquisición y no se comporta como las infecciones de transmisión sexual. También puede aparecer o desaparecer espontáneamente sin que exista una nueva pareja o algún cambio en la actividad sexual.

Por eso, un resultado positivo:

  • No es evidencia de infidelidad.
  • No significa que tu pareja esté enferma.
  • No obliga a tratar a tu pareja.
  • No requiere evitar las relaciones sexuales únicamente por la presencia de la bacteria.
  • No se debe a una higiene íntima deficiente.

Tampoco se recomienda usar duchas vaginales, jabones fuertes, óvulos o remedios caseros para intentar eliminarla. Estos productos pueden alterar la microbiota vaginal y causar irritación sin prevenir la transmisión al bebé durante el parto.

¿Cómo se realiza la prueba?

La prueba generalmente se hace tomando una muestra de la entrada de la vagina y del recto con un hisopo estéril. Es un procedimiento sencillo, rápido y normalmente no doloroso.

No requiere colocar un espéculo y, en algunos centros, la paciente puede tomar la muestra siguiendo las instrucciones del personal de salud.

La Organización Mundial de la Salud recomienda ofrecer el tamizaje universal aproximadamente entre las semanas treinta y cinco y treinta y siete del embarazo. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades y el Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos sitúan el tamizaje entre las semanas treinta y seis y treinta y siete.

El momento exacto puede variar según el protocolo del país, de la clínica o del hospital donde recibirás la atención.

¿Por qué se hace la prueba cerca del final del embarazo?

La bacteria puede aparecer y desaparecer naturalmente. Un resultado negativo obtenido al inicio del embarazo no garantiza que continuará siendo negativo al momento del parto.

Realizar la prueba durante las últimas semanas permite obtener una información más cercana al nacimiento y decidir si será necesario administrar antibióticos durante el trabajo de parto.

La prueba suele indicarse en cada embarazo, aunque anteriormente hayas tenido un resultado positivo o negativo, porque la colonización puede cambiar de una gestación a otra.

¿Qué riesgo representa para el bebé?

La mayoría de los bebés nacidos de madres portadoras no desarrolla una infección.

Sin embargo, algunos bebés pueden entrar en contacto con la bacteria durante el trabajo de parto o el nacimiento. En una pequeña proporción, esto puede causar una enfermedad grave durante los primeros días de vida.

La Organización Mundial de la Salud señala que, sin antibióticos durante el trabajo de parto, hasta aproximadamente cinco de cada diez bebés nacidos de madres portadoras pueden entrar en contacto con la bacteria. Entre los bebés expuestos, alrededor de uno o dos de cada cien puede desarrollar una infección temprana grave.

Las infecciones producidas por esta bacteria pueden incluir:

  • Infección de la sangre.
  • Neumonía.
  • Meningitis.

Estas complicaciones son poco frecuentes, pero pueden ser graves. Por eso, el objetivo del tamizaje no es alarmarte, sino identificar a tiempo quién podría beneficiarse de una medida preventiva sencilla.

¿Qué ocurre si mi resultado es positivo?

Si el cultivo es positivo, generalmente se recomienda administrar un antibiótico por una vena durante el trabajo de parto.

La penicilina suele ser el medicamento preferido. Existen otras opciones para quienes tienen alergia, pero la elección depende del tipo de reacción alérgica que hayas presentado anteriormente y, en algunos casos, de los resultados del laboratorio.

Es importante contarle al personal médico si alguna vez tuviste una reacción a la penicilina o a medicamentos similares. Explicá qué síntomas aparecieron, cuánto tiempo después ocurrieron y si necesitaste atención de emergencia.

Los antibióticos durante el parto disminuyen de manera importante el riesgo de que el bebé desarrolle una infección temprana. La Organización Mundial de la Salud estima que esta estrategia puede reducir ese riesgo alrededor de un ochenta por ciento.

¿Por qué los antibióticos se administran durante el parto y no semanas antes?

Cuando únicamente existe colonización vaginal o rectal, dar antibióticos varios días o semanas antes del parto no suele eliminar la bacteria de manera permanente. Aunque desaparezca temporalmente, puede volver a colonizar el intestino o la vagina antes del nacimiento.

La estrategia más eficaz es administrar el medicamento durante el trabajo de parto, cuando existe mayor posibilidad de que el bebé entre en contacto con la bacteria.

Idealmente, los antibióticos deben iniciarse con suficiente anticipación al nacimiento. Sin embargo, no se debe retrasar una intervención obstétrica necesaria solo para completar determinada cantidad de horas de tratamiento.

Aunque el parto avance rápidamente y no sea posible recibir todas las dosis previstas, el equipo médico puede valorar al bebé y decidir qué vigilancia necesita después de nacer.

¿Necesito antibióticos durante el embarazo si no tengo síntomas?

Por lo general, una mujer con un cultivo vaginal o rectal positivo, pero sin una infección activa, no necesita tomar antibióticos inmediatamente. La prevención se realiza durante el trabajo de parto.

La situación es diferente cuando la bacteria aparece en un cultivo de orina.

Si se encuentra una cantidad significativa de estreptococo del grupo B en la orina o existen síntomas de infección urinaria, puede ser necesario dar tratamiento durante el embarazo. Además, haber tenido esta bacteria en la orina suele ser una indicación para recibir antibióticos durante el parto, aunque un cultivo vaginal y rectal posterior sea negativo.

La dosis, el medicamento y la duración del tratamiento deben ser indicados por el personal médico. No es recomendable automedicarse.

¿En qué situaciones suelen indicarse antibióticos durante el parto?

El equipo de salud puede recomendar antibióticos durante el trabajo de parto cuando:

  • El cultivo vaginal y rectal de este embarazo resulta positivo.
  • Se detectó estreptococo del grupo B en la orina durante el embarazo.
  • Un bebé anterior presentó una infección causada por esta bacteria.
  • No se conoce el resultado de la prueba y existen factores que aumentan el riesgo, como parto prematuro, fiebre durante el trabajo de parto o ruptura prolongada de la fuente.

La decisión depende del protocolo utilizado y de la evaluación obstétrica.

¿Qué pasa si tengo una cesárea programada?

Aunque tengás una cesárea programada, tu médico puede solicitar la prueba porque el trabajo de parto o la ruptura de la fuente podrían comenzar antes de la cirugía.

Si la cesárea se realiza antes de que inicie el trabajo de parto y con las membranas intactas, generalmente no se necesitan antibióticos específicos para prevenir la transmisión del estreptococo del grupo B. De todas maneras, pueden administrarse antibióticos habituales para prevenir infecciones relacionadas con la cirugía.

Si ya empezaste el trabajo de parto o rompiste fuente, el manejo puede ser diferente.

¿Un resultado positivo significa que no puedo tener un parto vaginal?

No. Ser portadora del estreptococo del grupo B no es, por sí solo, una razón para programar una cesárea.

En la mayoría de los casos podés tener un parto vaginal. La principal medida preventiva consiste en recibir el antibiótico durante el trabajo de parto y seguir las indicaciones del equipo obstétrico.

El resultado tampoco impide, por sí mismo, recibir anestesia epidural, tener contacto piel con piel o amamantar.

¿Puedo amamantar si salí positiva?

Sí. La colonización por estreptococo del grupo B no es una contraindicación para la lactancia materna.

En la mayoría de los casos, podés amamantar, cargar a tu bebé y realizar contacto piel con piel siguiendo las recomendaciones habituales del hospital.

¿Mi pareja necesita hacerse una prueba o recibir tratamiento?

Generalmente, no.

Como no es una infección de transmisión sexual, no se recomienda examinar o tratar rutinariamente a la pareja. Tratar a la pareja tampoco evita que la bacteria vuelva a aparecer en la madre ni sustituye los antibióticos indicados durante el trabajo de parto.

Solamente sería necesaria una valoración médica si la pareja tuviera síntomas de una infección o una condición de salud que requiriera evaluación independiente.

¿Qué factores aumentan el riesgo de infección en el bebé?

El riesgo puede ser mayor cuando:

  • El nacimiento ocurre antes de completar treinta y siete semanas.
  • La madre presenta fiebre durante el trabajo de parto.
  • La fuente permanece rota durante muchas horas antes del nacimiento.
  • Se detectó la bacteria en la orina durante el embarazo.
  • Un bebé anterior tuvo una infección por estreptococo del grupo B.
  • No se administraron antibióticos durante el parto cuando estaban indicados.
  • Existe sospecha de infección dentro del útero.

Tener uno de estos factores no significa que el bebé necesariamente se enfermará. Sirven para que el equipo médico decida el tipo de tratamiento materno y la vigilancia que necesita el recién nacido.

¿Qué sucede con el bebé después del nacimiento?

La atención dependerá de varios aspectos:

  • Si recibiste antibióticos durante el parto.
  • Cuánto tiempo pasó entre el inicio del medicamento y el nacimiento.
  • Si el bebé nació a término o prematuramente.
  • Si hubo fiebre materna.
  • Cuánto tiempo permaneció rota la fuente.
  • Si el bebé presenta algún signo de enfermedad.

Muchos bebés solamente necesitan observación clínica. Otros pueden requerir análisis o antibióticos, especialmente si presentan síntomas o si existen varios factores de riesgo.

No todos los bebés nacidos de madres con resultado positivo necesitan antibióticos.

¿Qué señales de alarma pueden aparecer en el recién nacido?

Buscá atención médica inmediata si el bebé:

  • Tiene dificultad para respirar.
  • Respira demasiado rápido o hace pausas al respirar.
  • Está muy decaído o cuesta despertarlo.
  • Rechaza el pecho o se alimenta mucho menos de lo habitual.
  • Presenta fiebre o una temperatura anormalmente baja.
  • Tiene la piel azulada, grisácea o muy pálida.
  • Está muy irritable o tiene un llanto inusual.
  • Presenta movimientos anormales o convulsiones.
  • Tiene la parte blanda de la cabeza abultada.

La infección temprana suele aparecer durante la primera semana de vida, con frecuencia durante las primeras veinticuatro horas. También existe una forma tardía que puede presentarse desde el séptimo día hasta aproximadamente los tres meses de edad.

Los antibióticos administrados durante el parto disminuyen principalmente la enfermedad temprana. No eliminan por completo la posibilidad de una infección tardía, por lo que es importante reconocer los signos de alarma.

¿Se puede prevenir con higiene, alimentación o remedios naturales?

No existe evidencia suficiente de que una dieta, un suplemento, un probiótico, una ducha vaginal o un remedio casero elimine de forma segura la colonización y prevenga la infección del recién nacido.

Tampoco debés intentar desinfectar la vagina. El uso de sustancias irritantes puede alterar la microbiota, producir inflamación y ocasionar otros problemas.

Las medidas preventivas respaldadas por la evidencia son:

  • Realizar el tamizaje en el momento indicado.
  • Informar el resultado al hospital o al equipo que atenderá el parto.
  • Recibir antibióticos durante el trabajo de parto cuando estén indicados.
  • Vigilar al recién nacido según sus factores de riesgo y condición clínica.
  • Mantener una buena higiene de manos al cuidar al bebé.

¿Qué debo hacer si rompí fuente o empezaron las contracciones?

Si tu resultado fue positivo y comenzaste con contracciones regulares o rompiste fuente, comunícate con tu médico o acudí al centro donde será atendido el parto siguiendo las instrucciones que recibiste.

Al llegar, informá claramente que tu prueba de estreptococo del grupo B fue positiva, aunque el resultado ya aparezca en tu expediente.

Podés guardar una fotografía del resultado o llevar una copia, especialmente si existe la posibilidad de que te atiendan en un centro diferente.

Preguntas frecuentes

¿El resultado positivo significa que estoy enferma?

No necesariamente. En la mayoría de los casos significa que sos portadora de una bacteria común sin presentar una infección activa.

¿Pude haberla adquirido por usar un baño público?

La bacteria suele formar parte de la microbiota intestinal o genital. No se considera una infección adquirida habitualmente por usar baños públicos.

¿Mi pareja me la transmitió?

Un resultado positivo no permite afirmar que tu pareja te transmitió la bacteria. El estreptococo del grupo B no se considera una infección de transmisión sexual.

¿Puedo contagiar a otras personas en mi casa?

No suele propagarse fácilmente mediante el contacto cotidiano. No necesitás separar utensilios, baños, ropa o espacios del hogar.

¿Tengo que repetir la prueba después del tratamiento?

Depende de dónde se detectó la bacteria, del tratamiento recibido y del protocolo médico. Si apareció en la orina, tu médico puede indicar controles adicionales.

¿Puedo salir positiva en un embarazo y negativa en otro?

Sí. La colonización puede cambiar con el tiempo, por lo que generalmente se evalúa cada embarazo de manera independiente.

¿El bebé necesariamente se va a infectar?

No. La mayoría de los bebés no desarrolla una infección, y los antibióticos durante el parto reducen considerablemente el riesgo de enfermedad temprana.

¿Debo suspender las relaciones sexuales?

No suele ser necesario suspenderlas únicamente por un resultado positivo. Tu obstetra puede darte otras indicaciones si existen sangrado, ruptura de la fuente, amenaza de parto prematuro u otra condición del embarazo.

En resumen

Salir positiva para estreptococo del grupo B no significa que tengás una infección de transmisión sexual ni que hayas hecho algo incorrecto. Generalmente indica que una bacteria común vive temporalmente en tu intestino, recto o vagina sin producir síntomas.

La importancia del resultado está en planificar el nacimiento. Cuando los antibióticos están indicados y se administran durante el trabajo de parto, disminuyen de manera importante el riesgo de infección temprana en el bebé.

Conversá con tu obstetra sobre cuándo se realizará la prueba, qué hacer si el resultado es positivo y en qué momento debés acudir al hospital. Llegar al parto con esta información permite tomar medidas oportunas para proteger a tu bebé sin alarmas innecesarias.

Aquí en FemWell la prioridad es tu salud. Si algo te preocupa, acudí a la consulta. ¿Tienes dudas? ¿Quieres más información sobre salud sexual o temas ginecológicos? Escríbinos y  agenda una cita; nos encantará acompañarte en cada paso de tu camino hacia el bienestar. Contáctanos a nuestro Whatsapp 89522677, y siguenos en nuestra cuenta de Instagram como femwellcenter.

Nota: Este contenido es educativo y no sustituye una consulta médica. El manejo puede variar según tus antecedentes, las semanas de embarazo, los resultados del laboratorio y el protocolo del centro donde será atendido el parto.

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Mes de la Prevención de ITS: Clamidia y Gonorrea, las infecciones silenciosas que amenazan tu fertilidad si no te chequeás

Esperamos que estés teniendo una excelente semana. Hoy queremos hablarte de un tema que a veces nos da un poquito de pena o que simplemente dejamos pasar porque «no sentimos nada», pero que es vital para tu salud reproductiva y tu bienestar general.

Abril es el Mes de la Prevención de las Infecciones de Transmisión Sexual, y queremos poner el foco en dos «enemigas silenciosas»: la clamidia y la gonorrea.

name=»viewport» content=»width=device-width,initial-scale=1.0″ /> Prevención de ITS: Clamidia y Gonorrea en Nicaragua | Femwell Center

¿Por qué les decimos «silenciosas»?

Fíjate que lo más engañoso de estas infecciones es que la gran mayoría de las veces no presentan síntomas. Podés estar tranquila haciendo tu vida, trabajando y entrenando, sin saber que estas bacterias están ahí.

Sin embargo, que no las sintas no significa que no estén haciendo daño. Si no se detectan a tiempo, estas infecciones pueden subir desde el cuello del útero hasta las trompas de Falopio, causando lo que conocemos como Enfermedad Pélvica Inflamatoria.

El riesgo para tu fertilidad

Aquí es donde la cosa se pone seria. La inflamación constante en las trompas puede causar cicatrices que, a la larga, bloquean el paso del óvulo o del espermatozoide. Esto puede dificultar que quedés embarazada en el futuro o aumentar el riesgo de un embarazo ectópico (fuera del útero).

La buena noticia es que ambas son totalmente curables con el tratamiento antibiótico adecuado. El problema no es la enfermedad en sí, sino el tiempo que pasás sin tratarla.

¿Cómo podés cuidarte?

No tenés que esperar a sentir molestias para venir a consulta. Si sos una mujer sexualmente activa, lo ideal es que te hagás un chequeo preventivo al menos una vez al año.

  • Usá preservativo: Es la herramienta más efectiva para reducir el riesgo de contagio.
  • Hacete tus exámenes: Un simple examen de laboratorio puede darte la paz mental que necesitas.
  • Hablá con tu pareja: La salud sexual es responsabilidad de los dos.

Recordá que estamos para acompañarte sin juicios. Queremos que te sientas cómoda y segura, sabiendo que estás tomando las riendas de tu salud. ¡Cuidar tu fertilidad hoy es asegurar tus sueños de mañana!

Aquí en FemWell la prioridad es tu salud. Si algo te preocupa, acudí a la consulta. ¿Tienes dudas? ¿Quieres más información sobre salud sexual o temas ginecológicos? Escríbenos y  agenda una cita; nos encantará acompañarte en cada paso de su camino hacia el bienestar. Contáctanos a nuestro Whatsapp 89522677, y siguenos en nuestra cuenta de Instagram como femwellcenter.


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ETS en la primera relación: lo que nadie te cuenta cuando solo hablás de no quedar embarazada

«A muchas mujeres se nos enseñó a temer solo durante el embarazo, dejando de lado algo igual de importante: la prevención de infecciones de transmisión sexual. Estas pueden pasar desapercibidas por mucho tiempo y afectar tu salud de forma silenciosa. Hablar de esto no es exagerar, es proteger tu salud a largo plazo.»

ETS en la primera relación: prevención real más allá del embarazo

¿Por qué importa hablar de ETS desde la primera vez?

Porque sí, podés contagiarte una ETS en tu primera relación sexual (vaginal, anal u oral). Muchas ETS no dan síntomas por meses o años y aun así pueden dañar tu salud reproductiva (por ejemplo, la clamidia puede afectar la fertilidad si no se trata).

La carga mundial es enorme: se estiman más de 1 millón de infecciones nuevas por día de ETS curables (clamidia, gonorrea, sífilis y tricomoniasis) en personas de 15–49 años.

Mito común: “Si uso anticonceptivos no quedo embarazada y ya”.

Realidad: Los anticonceptivos (píldora, implante, DIU, etc.) no protegen contra ETS. Para eso necesitás condón. La mejor estrategia es la doble protección: método anticonceptivo para embarazo + condón para ETS.

Tip práctico: si usás DIU/implante/píldora, seguí llevando condones en tu bolso o cartera. Hablalo con tu pareja antes del encuentro para que no sea incómodo en el momento.

No es solo penetración: el sexo oral también cuenta

Varias ETS se transmiten con sexo oral (clamidia, gonorrea, sífilis, herpes y VPH). Usá barreras: condón en pene o dental dam (o un condón abierto como cuadrado) en vulva/ano. El riesgo de VIH por sexo oral es “bajo a muy bajo”, pero no cero para otras ETS.

Frase útil (voseo nica): “Mirá, yo me cuido siempre: usemos condón/dental dam y así los dos estamos tranquilos, ¿te parece?”

Además, algunas infecciones por contacto piel con piel (como herpes y VPH) pueden transmitirse aun con condón porque no cubre toda el área de contacto. Igual, reduce el riesgo y sigue siendo clave usarlo.

Vacunas que te protegen (y que quizá no te han contado)

  • VPH: la vacuna desde los 9 años reduce el riesgo de cáncer cervicouterino y otras lesiones. La OMS permite esquema de 1 o 2 dosis según la edad; en las Américas, la vacuna nonavalente (HPV9) está disponible vía Fondo Rotatorio de OPS desde julio 2025. Preguntá en tu centro de salud sobre disponibilidad local.
  • Hepatitis B: se transmite también por vía sexual y hay vacuna. En adultos, la CDC recomienda vacunación para 19–59 años y para mayores de 60 con riesgo (p. ej., múltiples parejas o evaluación por ETS).

¿Qué pruebas pedir y cuándo?

Si ya tuviste una relación (con o sin condón), hacete pruebas y repetilas según riesgo:

  • Pruebas de ETS (clamidia, gonorrea, sífilis): al menos una vez al año si sos sexualmente activa; cada 3–6 meses si tenés parejas nuevas o múltiples. Considerá pruebas en garganta/recto según prácticas.
  • VIH: al menos anual y con mayor frecuencia si tenés más riesgo. Recordá la ventana diagnóstica:
    • Prueba Ag/Ac de laboratorio: detecta entre 18–45 días post-exposición.
    • NAT (carga viral): detecta entre 10–33 días.
    • Autotest o pruebas rápidas de anticuerpos: 23–90 días.
      Si te testeaste muy pronto, repetí después del periodo ventana.

¿Qué hago si tuve sexo sin protección o se rompió el condón?

  1. VIH: andá de inmediato a un servicio de salud a preguntar por PEP (profilaxis post-exposición). Funciona si se inicia antes de 72 horas; mientras más temprano, mejor. Si ya pasaron >72 h, igual consultá: te orientan en pruebas y PrEP futuro.
  2. ETS: pedí pruebas según prácticas (genital, rectal, faríngea) y seguimiento. Evitá relaciones sexuales hasta conocer resultados o completar tratamiento si algo sale positivo.
  3. Embarazo: si hay riesgo, evaluá anticoncepción de emergencia (esto no previene ETS).

Cómo usar bien el condón (mini-guía salva-momento)

  1. Revisá fecha y empaque; 2) abrilo con los dedos (no con dientes); 3) pellizcá la punta y desenrollalo hasta la base; 4) cambiá de condón si pasás de sexo anal a vaginal u oral; 5) al terminar, sostenelo en la base y retiralo; 6) desechalo en la basura. Condones internos (femeninos) también son efectivos si se usan correctamente.

Señales de alerta (consultá si tenés…)

  • Flujo inusual, mal olor, ardor al orinar, dolor pélvico, llagas, verrugas o sangrado entre reglas.
  • Aun sin síntomas, podés tener una ETS; por eso el chequeo regular es clave.

Hablemos claro (y sin pena)

  • Poné límites: “Si no hay condón, no hay relación”.
  • Planeá el cuidado: llevá tus condones/dental dams.
  • Cuidate a largo plazo: vacuna VPH y HepB, pruebas periódicas, y considerá PrEP si tu riesgo de VIH es alto (por ejemplo, pareja con VIH sin carga suprimida, múltiples parejas sin condón).

Resumen para llevar

  • La primera vez también hay riesgo de ETS (incluso sin síntomas).
  • La doble protección (método anticonceptivo + condón) es la opción más segura.
  • Sexo oral ≠ riesgo cero; usá barreras.
  • Vacunate (VPH, HepB) y hacete pruebas con la frecuencia adecuada.
  • Ante una exposición de riesgo, consultá dentro de 72 h por PEP para VIH.

¿Tienes dudas? ¿Quieres más información sobre salud sexual o temas ginecológicos? Escríbenos y  agenda una cita; nos encantará acompañarte en cada paso de su camino hacia el bienestar. Contáctanos a nuestro Whatsapp 89522677, y siguenos en nuestra cuenta de instagram como femwellcenter

Este contenido es informativo y no sustituye la evaluación médica individual. Siempre consulta a tu especialista.  Si presentas síntomas intensos o dudas, agenda una valoración con nosotros.

Fuentes

Organización Mundial de la Salud (OMS). Hoja informativa: Infecciones de transmisión sexual (ITS), 29 mayo 2025. who.int

OMS. Hoja informativa: Condones (actualizada 2025). who.int

CDC. About STI Risk and Oral Sex (actualizado 6 feb 2024). cdc.gov

CDC. Getting Tested for HIV – Periodos ventana por tipo de prueba (consultado 2025). cdc.gov

CDC. STI Testing: Getting Tested for STIs – Frecuencias de tamizaje (31 ene 2025). cdc.gov

CDC. STI Screening Recommendations – sitios anatómicos y re-tamizaje (2021-2025). cdc.gov

CDC. HIV PEP Clinical Guidance – iniciar antes de 72 h (actualizado 2025). cdc.gov

ACOG. Counseling Adolescents About Contraception – uso de doble método (opinión del comité). ACOG

OPS/PAHO. HPV9 disponible a mitad de 2025 vía Fondo Rotatorio (5 feb 2025). Pan American Health Organization

OMS. Recomendaciones actualizadas sobre el esquema de vacunación VPH (20 dic 2022). who.int

CDC. Adult Immunization Schedule Notes – Hepatitis B en adultos y por riesgo sexual (2 jul 2025). cdc.gov

OMS/WHO Data. Estimaciones globales y regionales de ITS – >1 millón de casos diarios (2020–2022).