Si alguna vez has sentido una inflamación inusual en el vientre o tus periodos se han vuelto una pesadilla de dolor y sangrado, es probable que la palabra «mioma» haya cruzado por tu mente o la de tu médico.
Sabemos que recibir cualquier diagnóstico relacionado con el útero asusta un poco. Por eso, hoy queremos hablarte de mujer a mujer, aclarando tus dudas con la verdad y ayudándote a identificar cuándo es el momento de tomar cartas en el asunto.

¿Qué son exactamente los miomas?
Para empezar, relajate un poco: los miomas (también llamados leiomiomas o fibromas) son tumores benignos. Esto significa que no son cáncer. Son básicamente grupos de células musculares que crecen en el tejido del útero. Son tan comunes que se estima que la mayoría de las mujeres desarrollaremos al menos uno en algún momento de nuestra vida.
Mitos y verdades: No dejés que te cuenten cuentos
- Mito: «Si tenés miomas, te tienen que quitar el útero.»
- Verdad: ¡Para nada! La histerectomía (quitar el útero) es solo una opción y generalmente es el último recurso. Existen tratamientos con medicamentos, procedimientos de mínima invasión y cirugías donde solo se retira el mioma para preservar tu fertilidad.
- Mito: «Los miomas se convierten en cáncer si no los operás.»
- Verdad: Es extremadamente raro que un mioma se vuelva maligno. El hecho de tener miomas no aumenta tu riesgo de padecer cáncer de útero.
- Mito: «Si tenés miomas, no podés quedar embarazada.»
- Verdad: Muchas mujeres con miomas tienen embarazos completamente normales. Todo depende de dónde esté ubicado el mioma y de su tamaño.
¿Cuándo realmente debés preocuparte?
Aunque la mayoría son «silenciosos» y no causan molestias, hay señales de alerta que no debés pasar por alto. Prestá mucha atención a tu cuerpo:
- Sangrado excesivo: Si tus reglas son tan abundantes que empapás una toalla sanitaria cada hora o si duran más de ocho días, debés consultarnos.
- Dolor pélvico constante: No es normal vivir con dolor en la pelvis o sentir una presión fuerte que no se quita.
- Ganas frecuentes de orinar: A veces, el mioma crece tanto que presiona la vejiga, haciéndote correr al baño a cada rato.
- Crecimiento del abdomen: Si sentís que tu vientre ha crecido como si estuvieras embarazada, pero no lo estás, podría ser un mioma de gran tamaño.
Tu salud es prioridad
Si sentís que algo no anda bien, no lo dejes pasar «por desidia» o por miedo. El diagnóstico es super sencillo, normalmente basta con un ultrasonido pélvico para saber qué está pasando allá adentro.
Recordá que vos tenés el control sobre tu cuerpo. Informarte es el primer paso para sentirte tranquila y tomar las mejores decisiones para tu bienestar.
Aquí en FemWell la prioridad es tu salud. Si algo te preocupa, acudí a la consulta. ¿Tienes dudas? ¿Quieres más información sobre salud sexual o temas ginecológicos? Escríbenos y agenda una cita; nos encantará acompañarte en cada paso de su camino hacia el bienestar. Contáctanos a nuestro Whatsapp 89522677, y siguenos en nuestra cuenta de Instagram como femwellcenter.
Fuentes
- Mayo Clinic: Información detallada sobre síntomas, causas y diagnóstico de los fibromas uterinos (2025). Link a Mayo Clinic
- Oficina para la Salud de la Mujer (OASH), Departamento de Salud de los Estados Unidos: Guía para pacientes sobre miomas uterinos y opciones de tratamiento. Link a WomensHealth.gov
- Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG): Preguntas frecuentes sobre el manejo de los leiomiomas. Link a ACOG
