“En tu zona íntima viven millones de bacterias buenas… ¿sabías que ellas te protegen más de lo que imaginás?” Esa comunidad se llama microbiota vaginal y, cuando está en equilibrio, actúa como un escudo natural contra infecciones, ayuda a mantener el potencial de Hidrógeno ácido, y se ha asociado con mejor fertilidad y mejores resultados en tratamientos de reproducción asistida. En 2025 este tema está en plena tendencia científica: cada vez hay más estudios que conectan microbiota, inmunidad, fertilidad e incluso bienestar sexual. Nuestro objetivo en FemWell es contártelo simple y sin alarmas..

¿Qué es la microbiota vaginal “saludable”?
En la mayoría de las mujeres en edad fértil, el equilibrio se caracteriza por baja diversidad y predominio de Lactobacillus (en especial Lactobacillus crispatus). Estas bacterias producen ácido láctico y otras sustancias que mantienen el pH entre 3.8 y 4.5, dificultando que patógenos se multipliquen. Cuando este balance se pierde —lo que llamamos disbiosis— pueden aparecer molestias como cambios en el flujo, mal olor o comezón, y aumenta el riesgo de infecciones.
¿Por qué importa tanto?
- Menos riesgo de infecciones: la disbiosis (por ejemplo, vaginosis bacteriana) se asocia con mayor riesgo deInfecciones de Transmisión Sexual como Virus de la Inmunodeficiencia Humana, gonorrea, clamidia, tricomonas, Virus del Papiloma Humano y herpes.
- Embarazo y parto: ciertos perfiles de microbiota se han vinculado a parto pretérmino; por el contrario, comunidades dominadas por L. crispatus parecen más protectoras. La evidencia sigue creciendo.
- Fertilidad y Fecundación in vitro. estudios recientes muestran que un microbioma vaginal “favorable” se asocia con mejores tasas de embarazo y nacidos vivos en reproducción asistida; nuevas investigaciones evalúan estrategias para restaurar el equilibrio antes de los tratamientos.
Ojo con esto: hablar de “libido” es complejo. No existe una “bacteria del deseo”. Pero el equilibrio reduce inflamación local y molestias (olor, ardor, dolor), y eso indirectamente mejora el bienestar sexual. La ciencia avanza, pero evitamos promesas exageradas.
Señales de alerta (y cuándo consultar)
- Flujo que cambia bruscamente en olor, cantidad o consistencia.
- Picazón, ardor, dolor al tener relaciones o al orinar.
- Sangrados intermenstruales sin explicación.
- Si estás buscando embarazo o entrarás a un tratamiento de fertilidad y querés evaluar factores modificables.
Recordá: el diagnóstico lo hace un profesional; no te autotrates.
Hábitos que cuidan tu microbiota (y los que la alteran)
Lo que ayuda
- Evitar duchas vaginales, desodorantes y “jabones íntimos” agresivos. Limpieza suave solo en la vulva (parte externa). Las duchas alteran el pH y se asocian con más infecciones.
- Uso correcto de antibióticos: solo si los recetan. Los antibióticos pueden “barrer” lactobacilos y favorecer disbiosis.
- Condón con parejas nuevas o múltiples: las conductas sexuales influyen en el riesgo de vaginosis y en el intercambio de bacterias.
- Consulta oportuna ante síntomas: tratar la vaginosis con esquemas validados (p. ej., metronidazol) reduce complicaciones y recurrencias.
Lo que no ayuda
- Automedicación “natural” sin evidencia. Algunos probióticos vaginales con L. crispatus muestran resultados prometedores para “reconvertir” microbiotas disbióticas, pero no todos son iguales y aún se estudian indicaciones, dosis y duración. Hablalo con tu gine.
Embarazo, parto pretérmino y microbiota
Durante el embarazo, el predominio de lactobacilos suele aumentar. Aun así, ciertas disbiosis —sobre todo con Gardnerella— se han vinculado con mayor diversidad genética microbiana y más genes de resistencia antimicrobiana, asociados a partos pretérmino en algunos estudios. Esto no significa que el microbioma “cause” por sí solo el parto pretérmino, pero sí que es una pieza del rompecabezas que estamos entendiendo mejor.
Reproducción asistida: ¿conviene “optimizar” la microbiota antes?
Cada clínica tiene su protocolo, pero la evidencia 2024–2025 sugiere que una microbiota dominada por L. crispatus puede asociarse a mejores tasas de implantación y embarazo. Algunos centros evalúan probióticos vaginales o estrategias para restaurar el equilibrio previo al procedimiento; la indicación debe ser personalizada.
Mitos frecuentes (para despejar dudas)
- “El flujo debe ser siempre incoloro.” Falso. El flujo saludable varía con el ciclo. Lo importante es que no haya mal olor, dolor ni cambios bruscos.
- “Las duchas vaginales limpian y previenen infecciones.” Falso. Aumentan el riesgo de vaginosis y otras complicaciones. No se recomiendan.
Nuestro enfoque en FemWell
“Un flujo saludable no se mide por color, sino por equilibrio. En FemWell te ayudamos a mantenerlo.”
Si tenés síntomas, si estás buscando embarazo o si pronto iniciarás un tratamiento de fertilidad, te acompañamos con diagnóstico certero, educación y planes preventivos centrados en vos.
Aquí en FemWell la prioridad es tu salud. Si algo te preocupa, acudí a la consulta. ¿Tienes dudas? ¿Quieres más información sobre salud sexual o temas ginecológicos? Escríbenos y agenda una cita; nos encantará acompañarte en cada paso de tu camino hacia el bienestar. Contáctanos a nuestro Whatsapp 88522677, y siguenos en nuestra cuenta de instagram como femwellcenter.
Fuentes
- CDC – Guía de tratamiento de vaginosis bacteriana (riesgos, manejo, relación con ITS). cdc.gov
- ACOG – Salud vulvovaginal y posición sobre duchas vaginales (higiene recomendada; evitar duchas). acog.org+1
- NIH/NCBI – StatPearls: Bacterial Vaginosis (2024) (riesgos y datos de recurrencia/complicaciones). ncbi.nlm.nih.gov
- Nature Medicine / cohortes sobre parto pretérmino y microbiota (perfil microbiano y riesgo de pretérmino). Nature
- MOMS-PI / Multi-Omic Microbiome Study (2023) (diversidad genética, Gardnerella y pretérmino). PubMed
- Revisiones 2024–2025 sobre lactobacilos y protección antiviral (rol de Lactobacillus y pH ácido). mdpi.com
- Evidencia 2025 en reproducción asistida (microbiota favorable y mejores desenlaces; investigación en probióticos). pmc.ncbi.nlm.nih.gov+2journals.asm.org+2
- Sinopsis clínica 2025 BCCDC – Vaginosis bacteriana (recomendaciones prácticas de tamizaje y toma de muestras). bccdc.ca
- Guía clínica Melbourne Sexual Health Centre – BV (factores conductuales y transmisión bacteriana entre parejas). mshc.org.au
- Ensayo 2025 npj Biofilms and Microbiomes sobre sinbiótico con L. crispatus (colonización y conversión a microbiota óptima en participantes con disbiosis). Nature
